Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los toros, el tripartido y Miguel Hernández, por José Manuel Carcasés.

 

 

El tripartito que amaba a los toros

18.05.2017 | 05:01 Tribuna en Información

TEXTO DEL ARTÍCULO
  No. No os gustan las izquierdas. Repudiáis a los rojos. Porque no los entendéis, porque no los conocéis. Aún en el siglo XXI, viviendo del pasado.

No. No os gusta la cultura. Evitáis leer, siempre con la excusa de no tener tiempo.

No. No os gusta el mar ni el fuego ni la tierra. Os espantan las hogueras.

No. No os gusta vuestro pueblo. Ni vuestros vecinos. No os gustáis ni a vosotros mismos.

Que todo lo confundís. Ponéis etiquetas. Sois todos clasistas. Que clasificáis por las apariencias: el dinero, del capitalista; la pobreza, del comunista, o del socialista con más puño que rosa; la fiesta, del borracho; los cuernos, de los toros; la poesía, de los cursis, y la estupidez, siempre de los otros.

Clasificando a unos y a otros, cuchicheando de este y de aquel, porque sois incapaces, a tres bandas, ya podréis, de gobernar a un pueblo delicioso. Tiranos del desprecio. Habéis cogido el bastón de mando y os viene demasiado grande. Mandáis al pueblo sin el pueblo, a vuestro capricho. Mencionáis a un tal Miguel Hernández sin conocerlo. Y los toros. Y se os llenan las bocas de Alberti sin oírlo. Y los toros. Y recordáis a Lorca sin saber que fue a las cinco en punto. Y los toros.

Pues claro que no, que no os gustan las izquierdas porque, incultos, a los taurinos Lorca, Alberti y nuestro -que no vuestro- Hernández los (nos) avergonzáis. Fueron amantes de toros (Lorca: «El toreo es probablemente la riqueza vital de España, increíblemente desaprovechada por una falsa educación pedagógica que nos han dado»), izquierdistas de toros (Alberti: «Vuelvo a los toros por ti, yo, Rafael»), escritores de toros (Hernández: «Como el toro he nacido para el luto»), Federico, Rafael, Miguel. Estos sí eran un tripartito.

Ellos quedan en la memoria de todos, poetas del pueblo, conocidos allá donde vayamos, pero ¿vosotros? ¿quién os conocerá cuando os caigáis de vuestros púlpitos del mando ciudadano? Ni Pavones de lo contrario, ni Marisoles de cuernos rojos de sangre, ni españoles Bellidos sin tx de ayer-no-y-hoy-tal-vez, ni ausencias de Angulos pero a cobrar sí vienen. ¿Cuáles son vuestros versos? ¿Cuál es vuestro pueblo? ¿Cuál es vuestra herencia? Dejad paso a los poetas. Que hable la cultura. Nunca más vuestra ignorancia. Y «como el toro me crezco en (vuestro) castigo» / «la lengua en corazón tengo bañada».

Habéis manchado su recuerdo de 75 años. ¿Quién os creéis que sois? «Como el toro te sigo y te persigo, / y dejas mi deseo en una espada, / como el toro burlado, como el toro». Tranquilo, Miguel, que ellos ni siquiera serán nunca la mitad de tu hernandiana cabra. Y, aunque hayan querido borrar tu huella taurina de carteles, jamás estarás «muerto y veinte veces muerto» porque aquí, con la «cabeza bien alta» tendremos «apretados los dientes y decidida la barba».